La Asociación del Fútbol Argentino oficializó en noviembre la consagración de Rosario Central como campeón de la Liga Profesional 2025. La medida se tomó tras la suspensión definitiva del torneo, en un contexto de crisis institucional y disputas internas en la organización. El fallo generó un fuerte debate en el ambiente futbolístico, ya que la definición no se dio en la cancha sino en los escritorios.
El anuncio fue recibido con entusiasmo por la parcialidad canalla, que celebró la obtención de un título histórico. Sin embargo, la decisión despertó críticas de dirigentes y jugadores de otros clubes, quienes cuestionaron la legitimidad del campeonato. La polémica se intensificó cuando trascendió que el fallo se había definido en una reunión informal y no en el Comité Ejecutivo.
La consagración de Central también puso en el centro de la escena a Claudio Tapia, presidente de la AFA, acusado de favorecer al club rosarino en detrimento de otros equipos. La oposición dentro de la Liga denunció falta de transparencia y reclamó cambios en el sistema de resolución de torneos.
En Rosario, la noticia fue celebrada con caravanas y banderas en distintos barrios. Los hinchas consideraron que, más allá de la forma, el título era un reconocimiento al esfuerzo del plantel durante el año. La ciudad se tiñó de azul y amarillo en una fiesta que se extendió por varios días.

