Con el comienzo del Torneo Apertura cada vez más cerca, los equipos rosarinos intensificaron durante enero los trabajos de pretemporada y disputaron varios amistosos para llegar en óptimas condiciones al debut oficial.
Rosario Central aprovechó las últimas semanas del mes para ajustar aspectos tácticos y probar distintas variantes ofensivas. El cuerpo técnico trabajó especialmente en la presión alta, la circulación rápida de pelota y la consolidación de una estructura competitiva pensando en una temporada que incluirá competencia internacional.
Por el lado de Newell’s Old Boys, la prioridad estuvo puesta en construir una identidad futbolística renovada. El equipo realizó entrenamientos intensivos y amistosos de preparación con el objetivo de mejorar el funcionamiento colectivo y encontrar regularidad antes del inicio del campeonato.
La pretemporada también sirvió para evaluar a varios juveniles que buscan ganarse un lugar en primera división, mientras los hinchas seguían de cerca cada movimiento del mercado de pases y cada formación utilizada en los amistosos.
En la ciudad comenzó a percibirse nuevamente el clima futbolero característico de cada inicio de año. Con refuerzos, cambios tácticos y objetivos renovados, Rosario Central y Newell’s encararon enero sabiendo que el margen de error será mínimo desde las primeras fechas.
