
Belgrano de Córdoba escribió la página más importante de sus 121 años de historia el 24 de mayo de 2026 al derrotar 3-2 a River Plate en el estadio Mario Alberto Kempes y conquistar el primer título de Primera División de toda su trayectoria. El conjunto cordobés protagonizó una remontada memorable en los minutos finales y se quedó con el Torneo Apertura en una definición que rápidamente quedó entre las más impactantes de los últimos años del fútbol argentino.
La final comenzó favorable para River, que logró ponerse en ventaja con goles de Facundo Colidio y Tomás Galván. Sin embargo, Belgrano nunca abandonó el partido y logró mantenerse competitivo incluso cuando el marcador parecía acercar el trofeo al conjunto de Núñez. Leonardo Morales había marcado el empate parcial durante el primer tiempo y mantuvo con vida al equipo cordobés en una tarde cargada de tensión y emociones.
Cuando el encuentro ingresaba en sus minutos decisivos, apareció la gran figura de la jornada: Nicolás “Uvita” Fernández. El delantero convirtió primero un penal que igualó el marcador y apenas unos minutos más tarde selló el 3-2 definitivo con una definición que desató la locura de los más de cincuenta mil hinchas presentes en el Kempes. La remontada se consumó en un tramo final frenético que transformó una derrota parcial en la mayor alegría deportiva de la historia del club.
La consagración tuvo además un fuerte valor simbólico para el fútbol del interior argentino. Belgrano se convirtió en uno de los pocos equipos fuera de Buenos Aires en conquistar un torneo de Primera División en los últimos años y logró hacerlo frente a uno de los clubes más poderosos del país. La obtención del Apertura también le aseguró la clasificación a la próxima edición de la Copa Libertadores, otro hecho histórico para la institución cordobesa.
El camino hacia el campeonato había sido igualmente destacado. Durante los playoffs eliminó a Talleres en el clásico cordobés, superó a Unión en cuartos de final y dejó en el camino a Argentinos Juniors en semifinales antes de enfrentar a River en la definición. Esa serie de resultados consolidó una campaña que comenzó sin el cartel de candidato, pero que terminó convirtiéndose en una de las mayores sorpresas del fútbol argentino reciente.
Tras el pitazo final, miles de hinchas invadieron las calles de Córdoba para celebrar una conquista que durante décadas pareció inalcanzable. La imagen de los jugadores levantando el trofeo en el Mario Alberto Kempes quedó grabada como uno de los momentos más importantes de la historia moderna de Belgrano, un club que finalmente logró transformar una campaña inolvidable en el primer campeonato de liga de toda su existencia.
