Rosario, 12 de noviembre de 2025 — Lo que parecía una semana de respiro para Newell’s Old Boys, tras asegurar su permanencia en la Liga Profesional, se transformó rápidamente en un nuevo capítulo de tensión institucional. El plantel profesional decidió no presentarse a entrenar este martes, en señal de protesta por tres meses de sueldos atrasados, en medio de una relación cada vez más deteriorada con la dirigencia del club.
La Lepra había logrado evitar el descenso el pasado fin de semana, tras vencer a Huracán como visitante en la fecha 15 del Torneo Clausura. El resultado, combinado con la victoria de Atlético Tucumán sobre Godoy Cruz, selló la permanencia del equipo rosarino para la temporada 2026. Sin embargo, la alegría duró poco.
📉 Una temporada crítica
El equipo dirigido por Lucas Bernardi cerró un año deportivo para el olvido: fuera de los playoffs tanto en el Apertura como en el Clausura, y con una campaña marcada por la irregularidad. Pero el golpe más duro llegó desde lo institucional. Según trascendió, además de los futbolistas, otros empleados del club también sufren retrasos salariales, lo que agudiza el malestar general.

⚠️ La medida de fuerza
La decisión de iniciar una huelga fue tomada por el plantel en conjunto, como forma de visibilizar la situación económica que atraviesan. No se descarta que, de no mediar una solución inmediata, se extiendan las medidas de fuerza en los próximos días. La Comisión Directiva, por su parte, aún no emitió un comunicado oficial.
🎙️ Repercusiones y silencio dirigencial
La protesta generó preocupación entre los socios y simpatizantes, que ven cómo el club se hunde en una crisis que trasciende lo futbolístico. Mientras tanto, el silencio de la dirigencia alimenta las especulaciones sobre el futuro institucional de Newell’s.

