GUADALAJARA, México — La selección uruguaya de fútbol consumó un nuevo e inesperado fracaso internacional al quedar eliminada en la fase de grupos del Mundial de la FIFA 2026. Tras caer derrotada por 1 a 0 frente a España en la última jornada del Grupo H, la Celeste se despidió prematuramente de la cita mundialista por segunda edición consecutiva, repitiendo el amargo libreto vivido en Qatar 2022.
El planteo del entrenador argentino Marcelo Bielsa, sumamente cuestionado en los últimos meses por el manejo interno del plantel, se derrumbó poco antes del descanso. Un solitario gol del mediocampista español Álex Baena en las postrimerías de la primera etapa destrabó un partido cerrado y cansino, obligando a los charrúas a remar contracorriente durante todo el segundo tiempo.
Pese a la necesidad imperiosa de conseguir al menos un gol para meterse en la discusión como uno de los mejores terceros —especialmente con el empate paralelo sin goles entre Cabo Verde y Arabia Saudita—, los intentos de Uruguay carecieron de ideas y profundidad. Las variantes ofensivas introducidas por el cuerpo técnico no surtieron efecto, y las tensiones del encuentro se hicieron evidentes en el campo de juego, reflejadas en el visible malestar de referentes como Federico Valverde al ser sustituidos.
Con este resultado, España avanzó con paso firme liderando la zona, mientras que la sorprendente selección de Cabo Verde se adjudicó la segunda plaza y el boleto a los 16avos de final. En territorio uruguayo, la decepción abre paso a una profunda crisis institucional y deportiva que pone en jaque la continuidad de Bielsa al mando de un proyecto que prometía mucho más de lo que terminó entregando en Norteamérica.
